Materialización de una pieza de artesanía andaluza convertida en un soporte de comunicación único a escala internacional.
Desde la producción, el reto consistió en transformar un código QR funcional en una instalación permanente construida con azulejos artesanales, coordinando diseño, fabricación, transporte e instalación en un enclave tan emblemático como la Plaza Navona de Roma.
La intervención convirtió un elemento digital cotidiano en una experiencia física capaz de despertar la curiosidad de miles de personas y conectar directamente con la cultura andaluza


